Rutinas intermedias para fortalecer el suelo pélvico
Rutinas intermedias para fortalecer el suelo pélvico
El suelo pélvico es una zona fundamental para nuestra salud y bienestar, especialmente en etapas como el embarazo, el posparto o la menopausia. Si ya llevas tiempo practicando ejercicios básicos y sientes que necesitas un mayor desafío, es el momento de explorar rutinas intermedias para fortalecer el suelo pélvico. Estas prácticas te ayudarán a mejorar la tonicidad muscular, prevenir problemas como la incontinencia urinaria y aumentar tu confianza en el día a día. En este artículo, te presentamos ejercicios y consejos para dar el siguiente paso en tu entrenamiento.
¿Cuándo pasar a rutinas intermedias?
Antes de avanzar a rutinas intermedias para fortalecer el suelo pélvico, es importante asegurarte de que dominas los ejercicios básicos. Si llevas al menos 4-6 semanas practicando Kegels sencillos y notas mejoría en tu control muscular, es probable que estés lista para aumentar la intensidad. Escucha a tu cuerpo: si sientes fatiga o dolor, sigue trabajando en los ejercicios iniciales antes de avanzar.
Ejercicio de Kegel con variaciones
El Kegel es el ejercicio por excelencia para trabajar el suelo pélvico, pero en su versión intermedia puedes añadir variaciones para incrementar su efectividad:
- Kegel dinámico: Contrae los músculos del suelo pélvico y mantenlos activos mientras realizas movimientos como sentarte y levantarte.
- Kegel con respiración: Coordina las contracciones con tu respiración, inhalando al relajar y exhalando al contraer.
Estas variaciones te permiten trabajar la musculatura en diferentes situaciones, mejorando su resistencia y control.
Elevación pélvica con piernas elevadas
Este ejercicio combina el trabajo del suelo pélvico con el fortalecimiento de glúteos y abdomen:
- Acuéstate boca arriba con las piernas levantadas en un ángulo de 90 grados.
- Eleva la pelvis hacia el techo, contrae los músculos del suelo pélvico y baja lentamente.
- Realiza 3 series de 10 repeticiones.
Este movimiento aumenta la intensidad al requerir mayor estabilidad y fuerza muscular.

Puente de glúteos con contracción pélvica
El puente de glúteos es un clásico, pero añadir una contracción pélvica lo convierte en una rutina intermedia para fortalecer el suelo pélvico:
- Acuéstate boca arriba con las rodillas flexionadas y los pies apoyados en el suelo.
- Eleva la pelvis, contrae el suelo pélvico al llegar al punto más alto y mantén la posición durante 3 segundos.
- Baja lentamente y repite el movimiento 10-12 veces.
Este ejercicio mejora la tonicidad muscular y la coordinación entre los grupos musculares implicados.
Consejos para aumentar la intensidad
Si deseas desafiar aún más tu suelo pélvico, sigue estos consejos:
- Incorpora tiempos de contracción más largos (hasta 10 segundos).
- Utiliza bolas chinas o conos vaginales para añadir resistencia.
- Practica los ejercicios en diferentes posturas: de pie, sentada o en cuclillas.
Estas técnicas te ayudarán a progresar y mantener tus músculos en óptimas condiciones.
Cómo incorporar estas rutinas en tu día a día
Integrar rutinas intermedias para fortalecer el suelo pélvico en tu vida cotidiana es más sencillo de lo que piensas:
- Dedica 10-15 minutos al día a estos ejercicios, preferiblemente por la mañana o antes de dormir.
- Realiza Kegels mientras esperas en la cola o estás sentada en el trabajo.
- Combina estos ejercicios con tu rutina de yoga o pilates para obtener mejores resultados.
La constancia es clave para ver avances significativos.
Recursos adicionales para avanzar
Si quieres profundizar en tu entrenamiento, existen recursos que pueden ayudarte:
- Clases especializadas en suelo pélvico con fisioterapeutas expertos.
- Aplicaciones móviles que guían tus ejercicios y registran tu progreso.
- Libros y guías que ofrecen información detallada sobre técnicas avanzadas.